domingo, 19 de octubre de 2014

PARÁLISIS BRAQUIAL OBSTÉTRICA

Una de las patologías que solemos ver en la consulta de rehabilitación infantil es la parálisis braquial obstétrica (PBO), y con motivo de ello he querido realizar esta entrada del blog, básicamente para exponer de qué se trata, su clínica, el manejo exploratorio y las opciones de tratamiento desde la conservadora rehabilitadora hasta las opciones de cirugía.



¿QUÉ ES LA PBO?

"Es la parálisis de miembro superior, total o parcial, debida a un traumatismo directo sobre el plexo braquial durante el mecanismo del parto. Estas lesiones se presentan mas frecuentemente en partos con distocia, instrumentados o en presentación pelviana"


FACTORES PREDISPONENTES


Parto instrumentado (uso de fórceps o espátulas).



Distocia de hombros


Parto prolongado


Contractura de los músculos pélvicos maternos


Relajación de los músculos del feto, debido al uso de anestesia profunda (explica la aparición de PBO en niños nacidos por cesáreas).


Exceso de volumen del feto


Presentación pelviana.
 
TIPOS DE PARÁLISIS BRAQUIAL
u Según el nivel funcional de la lesión
Lesión preganglionar (A)
     Lesión posganglionar. (B)

Según los componentes del plexo braquial lesionados
 
-Superior o
Duchenne-Erb: lesión de C5-C6 y ocasionalmente de C7
-Inferior o Dejerine-Kumple: lesión de C8- T1
-Total o completa: lesión de C5, C6, C7, C8 y T1
Clasificación NARAKAS: I: C5-C6
                                   II_ C5-C6-C7
                                   III: C5-C6- C7-C6-T1
                                   IV:   completa con Sd de Horner
 
 
 
 
 
 
ESCALAS DE MEDIDA - Gilbert y Tassin
 
o    
cripción

M0

Ausencia de contracción

M1

Contracción sin movimiento

M2

Movimiento ligero o completo eliminado la gravedad

M3

Movimiento completo en contra de la gravedad
 
ESCALA DE MALLET
 

Clase

Descripción

I

Hombro congelado

II

Hombro malo

III

Hombro regular

IV

Hombro bueno

V

Hombro normal
Cuestionario de Toronto

Puntuación de movimiento activo de Toronto

Puntuación :
 
0 No hay movimiento
0,3 Mínimo movimiento (contracción)
0,6 Menos de la mitad de la amplitud de movimiento
1 Mitad de la amplitud de movimiento
1,3 Más de la mitad del movimiento
1,6 Buena movilidad, pero no completa
2 Movimiento
completo


Se exploran 5 movimientos: flexión de codo, extensión de codo,extensión de muñeca, extensión de dedos y extensión de pulgar. Si la sumatoria es menor a 3,5 existe indicación de cirugía exploratoria del plexo.




OPCIONES DE TRATAMIENTO EN PBO.


Está muy discutido hasta cuando debemos tratar a un paciente con PBO y cuales son las tasas reales de recuperación al 100% de la actividad de plexo, normalmente, para el médico especialista en rehabilitación es más importante valorar la funcionalidad de ese paciente, es decir que aunque no haya recuperado al 100% su movilidad ese brazo afecto le permita realizar con normalidad su vida diaria, y usar dicho brazo o la mano.


TRATAMIENTO CONSERVADOR:

CINESITARAPIA PASIVA    
Se comienzan inmediatamente después de diagnosticada la PBO. Son realizados por los padres durante los cambios de pañales tras ser aprendidos en el gimnasio mediante la tutorización de un fisioterapeuta.Se realizan masajes y ejercicios pasivos, activando todas las articulaciones del miembro superior en su arco completo de movimiento y por medio de técnicas de estimulación se practican ejercicios activos guiados para desarrollar los patrones cerebrales normales.  El médico revisará al paciente periódicamente para ver los avances.     Férulas Antiguamente, en el cunero, se inmovilizaba el brazo en abducción y rotación externa con el auxilio de un pañal, pero al levantar al niño se puede luxar el hombro. También se utilizaba la inmovilización en "Estatua de la Libertad", pero provocaba contractura en abducción del hombro, luxación posterior de la cabeza humeral y curvatura del cúbito con luxación posterior de la cabeza radial. En la actualidad sólo se utilizan las férulas correctoras de las deformidades en pronación o en supinación del antebrazo. Las férulas para el hombro se mencionan sólo para condenar su uso. Durante las primeras 3 semanas del posoperatorio está indicada una férula con el hombro en abducción.     Estimulación eléctrica Representa, de todas las posibilidades, la propiamente fisiológica. Debe ser racional, no deemos abusar de la neuro-estimulación . Se combina la galvanización con la impulsoterapia. Sus objetivos son:
  • Evitar la atrofia muscular.
  • Mejorar la irrigación sanguínea.
  • Estimular la regeneración.

TRATAMIENTO QUIRURGICO

He realizado una búsqueda de artículos en este sentido, porque de todo lo que se relaciona con esta patología, he centrado también mi interés en los llamados factores de mal pronóstico. Y ojo! que estas situaciones puedan llevar al médico rehabilitador a pensar en que quizás nuestro paciente se puede beneficiar de un tratamiento quirúrgico precoz al saber que su pronóstico no será bueno en términos de funcionalidad.

Pues bien,

Las indicaciones clínicas de mal pronostico en parálisis braquial que demuestran tener nivel de evidencia científica son:



- La falta de actividad muscular (Contracción) de bíceps a partir de los 3 meses.(mal pronostico)

- las avulsiones (silencio eléctrico en EMG)

-Parálisis totales con Sd de Horner.
 

- Una puntuación en el cuestionario de Toronto por menor de 3.5 puntos.

-¿cuándo se aconseja intervenir la edad a partir de la cual sería ideal intervenir si estamos ante un caso de mal pronostico? Edad (4-9 meses): parálisis totales: 4 meses, parálisis medias-altas: 6-7 meses, parálisis inferiores 8-9 meses máximo.  Nunca por encima de los 12 meses de edad.



Hay que entender que estos son factores de mal pronostico, pero no quiere decir que un paciente que no contraiga bíceps a los 3 meses no pueda hacerlo a los 5...pero claro, nos pone sobre aviso de que estemos atentos a como va a evolucionar ese paciente, y sobre todo, tenemos que entender que en casos en los que por más ejercicios que se hagan no hay actividad eléctrica, no va a haber más solución que a quirúrgica, y evidentemente los resultados de la cirugía no son siempre satisfactorios, pero es la única opción final de tratamiento que podemos tocar si no hemos obtenido nada, o al menos no hemos obtenido una recuperación lo suficientemente funcional de ese miembro y /o mano afecta.



Gracias queridos lectores,
espero se a de vuestro interés.

 

 
 
 


 
 

 

 
 
 




martes, 17 de junio de 2014

REHABILITACIÓN INFANTIL: DISPLASIA DEL DESARROLLO DE LA CADERA: EXPLORACIÓN Y MÉTODO ECOGRAFIA DE GRAF

He empezado a realizar la rotación como médico residente en Rehabilitación Infantil, junto con el Dr. Juan Andrés Conejero Casares, médico especialista en Rehabilitación Infantil. Así pues, para ilustrar este comienzo de rotatorio os dejo con una entrada sobre patología de caderas, en este caso la displasia del desarrollo de la cadera. En adelante espero publicar más, sobre rehabilitación infantil, durante estos 4 meses de rotatorio. Gracias al Dr. Juan Andrés Conejero por su trato diario tan cercano y muy docente siempre.

¿EN QUÉ CONSISTE?

La cadera está conformada por una bola y un receptáculo articulatorio. La bola, llamada cabeza femoral, conforma la parte superior del hueso del muslo (fémur) y el receptáculo (acetábulo) se forma en el hueso de la pelvis.
En algunos recién nacidos, el receptáculo está demasiado superficial y la bola (fémur) puede salirse ya sea parcial o completamente. Una o ambas caderas pueden estar comprometidas.
La causa se desconoce. Los bajos niveles de líquido amniótico en el útero durante el embarazo pueden incrementar el riesgo para el bebé de padecer esta enfermedad. Otros factores de riesgo abarcan:
  • Ser primogénito.
  • Ser de sexo femenino.
  • Posición de nalgas durante el embarazo, en la cual los glúteos del bebé están abajo.
  • Antecedentes familiares de este trastorno.
  • Gran peso al nacer.  
Esta enfermedad se presenta en aproximadamente 1 a 1.5 de cada 1,000 nacimientos.

SÍNTOMAS

Es posible que no haya síntomas. Los que se pueden presentar en un recién nacido pueden ser:
  • La pierna con problema de cadera puede parecer que se sale más.
  • Disminución del movimiento en el lado del cuerpo con la dislocación.
  • Pierna más corta en el lado con la dislocación de la cadera.
  • Pliegues cutáneos desiguales de los muslos o las nalgas.
Después de los 3 meses de edad, la pierna afectada puede voltearse hacia afuera o ser más corta que la otra.
Una vez que el niño comienza a caminar, los síntomas pueden incluir:
  • Contoneo o cojera al caminar.
  • Una pierna más corta, por lo que el niño camina sobre los dedos del pie en un lado y no en el otro.
  • La región lumbar del niño se curva hacia adentro.

INCIDENCIA Y FACTORES DE RIESGO ASOCIADOS.

La incidencia de la inestabilidad de cadera es de, aproximadamente, 11.7 casos por 1000 RN vivos y la de DDC de 2-6 / 1000. No se incluye en la taxonomía de la DDC la denominada luxación teratológica que se asocia, habitualmente, a otras malformaciones severas ( mielomeningocele, artrogriposis múltiple congénita, agenesia lumbosacra, síndrome de Larsen y otras ostecondrodisplasias como la displasia diastrófica). 
 Los factores de riesgo para padecer DDC son: sexo (4-6 mujer/1 varón) , historia familiar positiva (10%), embarazo (gemelar , oligoamnios , primera gestación , diabetes gestacional .. ) , parto (pelviana , cesárea ) , hiperlaxitud articular y alteraciones ortopédicas concomitantes (tortícolis muscular congénito – 20% - , metatarso aducto , pie zambo , parálisis braquial obstétrica) (4). Recientes publicaciones precisan el riesgo según el sexo (4.1/1000 varón , 19/1000 mujer ) , la existencia de antecedentes familiares ( 5.4/1000 varón , 44/1000 mujer ) y la presentación de nalgas ( 26/1000 varón , 120/1000 mujer) (5). Sin embargo, a pesar de la mayor frecuencia de la DDC en la mujer, la presentación en el varón se considera de mal pronóstico (15).



A una consulta de Rehabilitación Infantil son remitidos lactantes que presentan signos clínicos claros y otros (más numerosos) con sospechas menos fundamentadas (sobre todo clicks y asimetría de pliegues inguinales y glúteos). En cualquier caso el margen de eficiencia de las medidas conservadoras está en los 6 meses   por lo que es imprescindible realizar una exploración clínica solvente y segura y utilizar de forma racional las pruebas complementarias. 
El examen ortopédico de un lactante con sospecha de DDC es bien conocido. Sin embargo la exploración del aparato locomotor debe ser completa y no ceñirse exclusivamente a la exploración de la cadera. Es cierto que el problema más importante es la DDC pero hay que ser riguroso para que otras alteraciones no pasen desapercibidas. 

  La exploración comienza colocando al lactante en decúbito supino sobre una superficie resistente: en primer lugar se exploran las caderas por separado, se analiza la abducción de una cadera fijando la hemipelvis contralateral y se consigna si es completa con o sin resistencia o es incompleta (la medición goniométrica en grados es poco fiable y dificil de realizar), se evalúa la estabilidad mediante los signos de Barlow (que luxa la cadera previamente centrada) y Ortolani (que reduce la cadera luxada) , la existencia de un muslo aparentemente más corto (DDC, oblicuidad pélvica congénita- OPC- o hipometría femoral) mediante la maniobra de Galeazzi , el ascenso del fémur luxado (signo de Klisic: se localiza el trocánter mayor y la espina ilíaca antero-superior ; en la cadera normal la línea que une estos puntos apunta al ombligo; en la luxada pasa por debajo) , la ausencia de flexo fisiológico en la cadera luxada y la sensación de pistonaje e inestabilidad al relizar presión axial con la cadera en flexión de  90º y aducción neutra. 
  
También en decúbito supino se analiza la situación de la rodilla que debe presentar un flexo durante los primeros 6 meses, se evalúa la indemnidad del sistema ligamentario mediante el test de Lachmann y se valora la presencia de incurvación tibial uni o bilateral. Se finaliza la exploración en supino con el estudio de los pies: flexión dorsal y alineación del antepié en relación al retropié. A renglón seguido  se continúa la exploración en prono: se busca el incremento anormal de la rotación interna en la cadera luxada o displásica, la resistencia para completar la aducción pasiva ( contractura unilateral de glúteo medio en la OPC ) y el ascenso del pliegue popliteo ( mucho más fiable que la asimetría de otros pliegues , en la mayoría de los casos sin trasendencia clínica ). Si seguimos el mismo orden proximal / distal que en supino se continúa con la valoración del ángulo muslo-pie que nos orienta sobre la presencia de torsión tibial y se finaliza de nuevo con la valoración del pie (aducto, abducto, aspecto convexo de la planta – astrágalo vertical – o presencia de un arco longitudinal interno y externo aumentados – pie cavo-). La exploración continúa realizando un test de Adams con el lactante en sedestación y flexión anterior máxima ( positivo en escoliosis infantil , escoliosis asociada a diferentes síndromes y escoliosis congénita ) y finaliza valorando las rotaciones e inflexiones de la columna cervical , palpando el esternocleidomastoideo en toda su extensión y , por último un análisis rápido de los miembros superiores haciendo hincapié en el examen del pulgar (dedo en resorte) y en la valoración de la extensión pasiva del codo frecuentemente limitada en la artrogriposis y en otras osteocondrodisplasias. 

El examen físico descrito se realiza en condiciones normales en 5-10 minutos y ofrece altas garantías de eficacia diagnóstica por lo que es recomendable su correcta cumplimentación en aras de una práctica clínica adecuada . La exploración sectorizada e incompleta del aparato locomotor del lactante es imprecisa y  puede conducir a errores diagnósticos graves.


Pruebas complementarias 

  En el momento actual existe una considerable información sobre el uso de la ecografía como método de imagen específico para el diagnóstico de DDC, incluso en algunos países se utiliza como sistema de despistaje en sustitución del examen físico (7). La ecografía tiene su máxima indicación por debajo de los 3 meses , aunque , recientemente se recomienda para establecer el grado de cobertura en niños mayores con DDC  y con otras alteraciones (enfermedad de Perthes) .

 La ecografía tiene la ventaja de ser una exploración dinámica y ver por completo la cabeza femoral cartilaginosa: el método de Graf  es el más generalizado y nos ofrece una información precisa sobre el desarrollo acetabular y el porcentaje de cobertura de la cabeza femoral . 

  I Alfa > 60º Cadera normal
 II a Beta < 77º / Alfa  50-60º Posición concéntrica : inmadurez fisiológica < 3 meses
 II b Beta < 77º / Alfa  50-60º Posición concéntrica : retraso en la osificación > 3 meses
 II c Beta < 77º / Alfa  43-49º   Posición concéntrica con acetábulo muy deficiente
 II d Beta > 77º / Alfa  43-49º
Subluxación III Alfa < 43º
Luxación ligera IV
Alfa no medible Luxación severa


 

 La radiología no ofrece datos concluyentes en el niño menor de 45 días y sirve, fundamentalmente,  para el seguimiento de los niños por encima de los 3 meses; la coxometría en la DDC incluye el índice acetabular, las líneas de Hilgenreiner, Shenton y Perkins, la localización y aspecto del núcleo de osificación de la cabeza femoral, los parámetros de desplazamiento lateral de Yamamuro y, a largo plazo, el ángulo centro- borde de Wiberg y la clasificación del grado de luxación de Tonnis. Se ha estimado un error de aproximadamente 3.5-5º en la valoración del índice acetabular que está relacionado con la aparición de una muesca en el borde externo del acetrábulo en la imagen radiográfica. 
 

La artrografía , prueba clásica para evaluar la presencia de elementos interpuestos que impiden la reducción y muy utilizada en el pasado, ha sido sustituida practicamente por la TAC y la RNM  que, no obstante, no se utilizan de forma convencional y sí en casos especiales, como valoración pre y postquirúrugica y para el seguimiento de la necrosis avascular de la cabeza femoral postratamiento.    Limitación de la abducción pasiva de la cadera 

 La limitación de la abducción de la cadera en el lactante es un hallazgo clínico frecuente y que merece la pena ser analizado de forma independiente. Las cuestiones que se plantean ante tal situación son: 1) la relación entre abducción limitada y presencia de  DDC,  la posibilidad de que la limitación de la abducción origine de forma secundaria una DDC y la relación con la OPC y el síndrome del niño moldeado (SNM). 

 Castelein y Korte  analizan estas cuestiones en un magnífico estudio sobre una población de 683 niños y observan que el 31% de los niños con DDC no tienen limitación de la abducción y sí la presentan el 46 % de los que no presentan DDC. Conceden a la limitación de la abducción una sensibilidad para el diagnóstico de DDC del 69 % , una especificidad del 54 % , un valor predictivo positivo del 43 % y un valor predictivo negativo del 78 %. Todas las caderas con limitación de la abducción y ecografía sin hallazgos patológicos fueron clínica y radiológicamente normales sin tratamiento a los 5 años de seguimiento.

  Oblicuidad pélvica congénita 

  También denominada contractura en abducción de la cadera y caderas en ráfaga , la OPC es una entidad clínica bien definida y mucho más frecuente que la propia DDC.. Consiste en la aparición inicial de una contractura y acortamiento del glúteo medio que origina un descenso de la cadera ipsilateral y un ascenso , por tanto , de la hemipelvis opuesta  . Puede aparecer de modo aislado o como parte integrante del  SNM  . La OPC ha sido ignorada en publicaciones específicas pero Tachdjian hace hincapié en su frecuencia e importancia y Seringe et al  nos presentan su experiencia en un artículo de referencia obligada.    La exploración física pone de manifiesto la presencia de limitación de la abducción y el acortamiento de la extremidad en el lado ascendido asociado a limitación de la aducción de la cadera baja (este aspecto es el esencial para diferenciarla de la DDC). La OPC puede ser simple (con ecografía y radiografía normal) o asociada a displasia de la cadera elevada 

 El tratamiento de la OPC simple consiste en ejercicios de estiramiento de los aductores de la cadera elevada (en decúbito supino) y del glúteo medio de la cadera 
  
opuesta (en prono). Si la OPC se asocia a displasia debe tratarse como una DDC típica. Las claves, por tanto, para el control de este frecuente problema es saber distinguirla de la DDC y, una vez diagnosticad , valorar si se asocia o no a displasia de la cadera elevada . 

TRATAMIENTO

Tratamiento


El tratamiento dependerá de la edad de su niño y de la gravedad de la DCC. Los casos leves mejoran sin tratamiento alguno después de varias semanas. Los casos más graves necesitarán tratamiento.

Uso del arnés


Si el diagnóstico se realiza tempranamente, tal vez el médico ordene que su niño utilice un dispositivo ortésico conocido como arnés de Pavlik. El mismo consiste en un conjunto de correas suaves que mantienen a su niño en “posición de rana”. El dispositivo permite que la articulación de la cadera se desarrolle normalmente. Su cirujano ortopedista le dirá cuánto tiempo su niño deberá usar esta ortesis.

Aproximadamente 1 de cada 20 bebés con DCC necesitan algo más que un arnés de Pavlik para corregir su malformación.

Cirugía


Los niños más grandes pueden necesitar uno de estos dos tratamientos:

La reducción cerrada suele practicarse en bebés de menos de 18 meses. Este tratamiento consiste en colocar manualmente el fémur en la cavidad cotiloidea mientras el niño se encuentra bajo anestesia.

La reducción abierta por lo general se practica en bebés de 18 meses o más. Durante esta cirugía, los músculos y los tejidos que rodean a la cadera se desligan para poder realinear la cadera y colocar el fémur en su cavidad. Los músculos y los tejidos se suturan una vez que la cadera está realineada.

Cuándo solicitar asistencia médica


Si usted sospecha que las caderas de su niño no se están desarrollando adecuadamente, consulte a un médico lo más pronto posible.

Puntos clave


  • La DCC es una afección en que la cabeza del fémur no está insertada correctamente en la articulación de la cadera.
  • Los bebés nacidos de nalgas o que tienen antecedentes familiares de DCC son más propensos a padecer esta afección.
  • Los signos incluyen la incapacidad del bebé de mover el muslo hacia afuera de la cadera y, más adelante, dificultad para caminar y dolor.
  • Para corregir la DCC se utiliza un dispositivo ortésico llamado arnés de Pavlik.
  • Aproximadamente 1 de cada 20 bebés con DCC puede necesitar una cirugía para corregir su malformación.


Bibliografía

Conejero Casares JA, López de Munain Marqués L, Flórez García MT et al.

Sankar WN, Horn DB, Wells L, Dormans JP. The hip. In: Kliegman RM, Behrman RE, Jenson HB, Stanton BF, eds. Nelson Textbook of Pediatrics. 19th ed. Philadelphia, Pa: Saunders Elsevier; 2011:chap 670.

Cooperman DR, Thompson GH. Neonatal orthopedics. In: Martin RJ, Fanaroff AA, Walsh MC, eds. Fanaroff and Martin's Neonatal-Perinatal Medicine. 9th ed. St. Louis, MO: Mosby Elsevier;2010:chap 54.

Rudolph, Colin (editor). Rudolph's Pediatrics. Chapter 27.6.1 Developmental Dysplasia of the Hip. New York : McGraw-Hill, Medical Pub. Division, 2003.

lunes, 9 de junio de 2014

PREMIO NACIONAL MEDICOS RESIDENTES MEDICINA FÍSICA Y REHABILITACIÓN.

Hola a todos, queridos lectores. Esta entrada de mi blog es simplemente para dar un enorme  GRACIAS, ya que he tenido el honor de ser premiada con el 2º Premio Nacional por mi trabajo " Efectividad de la terapia miofuncional en Deglución Inmadura" presentado al Congreso Nacional de Rehabilitación de Bilbao 2014.

La noticia ha salido publicada además en diversos medios de comunicación prensa Online y escrita.
Gracias en especial a mi tutora, y directora de la Unidad de Foniatría y Disfagia la Dra. Paola Díaz y a Marina López, logopeda de dicha Unidad.

Os dejo con enlaces de la noticia al completo.

Gracias a todos por las felicitaciones, y por supuesto, por valorar día a día el trabajo que intento hacer de la mejor forma posible.

 http://www.juntadeandalucia.es/servicioandaluzdesalud/principal/noticia.asp?codcontenido=22206&utm_source=servicioandaluzdesalud&utm_campaign=SindicacionRSS&utm_medium=RSS&utm_content=La_Unidad_de_Rehabilitacion_del_Hospital_Macarena_recibe_el_Segundo_Pre
http://www.cadenaser.com/espana/articulo/unidad-rehabilitacion-hospital-macarena-segundo-premio-nacional-medicos-residentes/csrcsrpor/20140607csrcsrnac_8/Tes


http://www.sevillaactualidad.com/sevilla/26398-segundo-premio-nacional-para-medicos-residentes-del-virgen-macarena

http://andaluciainformacion.es/sevilla/411909/la-unidad-de-rehabilitacion-del-hospital-macarena-recibe-el-segundo-premio-nacional-para-medicos-residentes/




En prensa escrita ha sido publicado en ABC del Domingo 9/6/2014

lunes, 19 de mayo de 2014

JORNADA SOBRE SINDROME POSTPOLIO: PROTOCOLO DE ACTUACIÓN

El próximo 22 de Mayo de 2014, se celebrará en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla, una jornada sobre Poliomielitis, secuelas de polio y síndrome postpolio. Dentro del programa, presentaremos el protocolo de actuación en síndrome postpolio basado en la evidencia .  Adjunto el programa de la Jornada para vosotros queridos lectores de esta web-blog, que espero sea de vuestro interés.


martes, 18 de marzo de 2014

MANEJO REHABILITADOR DE LA DISFAGIA OROFARINGEA

Dentro de la especialidad de medicina física y rehabilitación, existe una parte de la misma dedicada a  los trastornos de deglución orofaríngeos. Cuyo manejo depende del médico rehabilitador y del logopeda. 

Y con motivo de ello, he querido realizar esta entrada a modo de resumen, que espero sea de vuestro interés.


¿QUÉ ES LA DISFAGIA OROFARINGEA?


La disfagia orofaríngea (DO) se define como la dificultad de penetración del alimento, sólido o líquido, desde la bucofaringe hasta el esófago cervical. Puede manifestarse de forma variable, desde una ligera dificultad para iniciar la deglución, hasta la imposibilidad de deglutir la saliva. Las consecuencias de la DO pueden ser graves: deshidratación, malnutrición, aspiración, neumonía e incluso muerte.
La DO surge como consecuencia de la disfunción de la fase orofaríngea de la deglución o del esfínter esofágico superior (EES), apareciendo cuando existen alteraciones de las estructuras anatómicas, nerviosas o musculares que intervienen en la deglución, lo que determinará un obstáculo, mecánico, en el primer caso, o funcional (por mala elaboración del bolo en la cavidad oral, debilidad de la contracción faríngea y alteraciones en la relajación del EES) que condiciona un mal vaciamiento orofaríngeo. Aunque las causas que pueden provocar este síndrome obstructivo son múltiples (tabla 1), las más frecuentes son las de origen neuromuscular, que representan el 80 % de los casos.






¿QUÉ HACER CUANDO SOSPECHAMOS DE DISFAGIA OROFARINGEA?

 Se realizará la anamnesis del paciente, y una exploración consistente primero en una exploración oromotora  del paciente, valorando si existe debilidad de la musculatura orofacial, y exploración oral para comprobar movilidad y sensibilidad lingual, reflejos nauseoso(que en pacientes con patología neurológica o de edad avanzada puede estar bolido con frecuencia) y reflejo deglutorio, tras ello, debemos realizar  un test de volumen- viscosidad en la consulta.



¿En qué consiste este test?

Es un test que consiste en administrar al paciente distintas consistencias: líquido, néctar, pudding. Y comprobar mediante el uso de un pulsioximetro si el paciente desatura, tose, hay cambios en la voz. Cualquier signo que nos haga sospechar de alteraciones en la seguiridad o eficacia de esa deglución.




Si tras este test tenemos dudas sobre si existe aspiración o penetración silente podemos realizar una FEES (fibroendoscopia) llegando hasta esfínter esofágico superior.
Si aun así tenemos dudas podemos realizar exploración radiológica con Videofluoroscopia, teniendo en cuenta que es una técnica que irradia al paciente y estando desaconsejada en niños y mujeres embrazadas.

TRATAMIENTO DE LA DISFAGIA OROFARINGEA



Depende del tipo de disfagia, y empezaremos con maniobras de terapia deglutoria para la realización de una deglución segura y eficaz.


 Terapia deglutoria
  • Si la disfagia no impide la alimentación oral y no existe riesgo de aspiración, está indicada la terapia deglutoria (grado C de recomendación, según niveles de evidencia). Su utilización precisa que el paciente conserve unas mínimas funciones cognitivas y motoras, lo que excluye a un número significativo de pacientes.
    • La terapia deglutoria comprende las modificaciones dietéticas, maniobras facilitadoras, maniobras posturales y técnicas facilitadoras mostradas a continuación.
      • Modificaciones dietética:
        • Líquidos con espesantes: indicados en los trastornos sensitivomotores de la lengua, en la aspiración faringonasal y en la alteración del cierre laríngeo.

        • Líquidos acuosos: indicados en la contracción faríngea débil y en la apertura cricofaríngea reducida.
      • Maniobras facilitadoras:
        • Deglución con fuerza: deglutir contrayendo la musculatura faríngea y cervical. Indicaciones: Cierre glótico reducido o tardío.

        • Deglución supraglótica: detener la respiración antes y durante la deglución (provoca el cierre glótico) y toser seguidamente para limpiar la faringe. Indicaciones: Movimientos reducidos de la base de la lengua.

        • Deglución supersupraglótica: la maniobra anterior añadiendo fuerza antes de la deglución (permite mayor aducción de los pliegues vocales verdaderos y falsos). Indicaciones: Cierre glótico muy reducido.

        • Maniobra de Mendelsohn: apoyar y elevar de forma manual la laringe provocando la apertura del EES. Indicaciones: Aclaramiento faríngeo reducido o movimiento laríngeo reducido.

        • Lengua entre los dientes: deglutir con la punta de la lengua apoyada en la cara oclusiva de los dientes. Indicaciones: Debilidad de la musculatura faríngea.
      • Maniobras posturales:
        • Mentón hacia abajo: aumenta el espacio vallecular, conduce la base de la lengua y posteriormente la epiglotis. Indicaciones: Retraso en la respuesta faríngea y movimientos de la base de la lengua reducidos.

        • Cabeza hacia atrás: la gravedad ayuda a limpiar la cavidad oral. Indicaciones: Dificultad en la fase oral de la deglución.

        • Cabeza inclinada hacia el lado dañado: estrecha la entrada hacia la laringe, aumenta el cierre de las cuerdas vocales por la presión extrínseca del cartílago tiroideo y elimina el paso del bolo alimentario por el lado lesionado. Indicaciones: Debilidad / disfunción faríngea o debilidad laríngea unilateral.

        • Cabeza inclinada hacia el lado sano: dirige el bolo alimentario hacia el lado con la fuerza conservada. Indicaciones: Debilidad faríngea unilateral.

        • Decúbito lateral inclinado: elude el vestíbulo laríngeo. Indicaciones: Trastorno faríngeo bilateral o elevación laríngea reducida.
      • Técnicas facilitadoras:
        • Biofeedback: aumenta el componente voluntario. Indicaciones: Aclaramiento faríngeo reducido.

        • Estimulación térmica / táctil: estímulo frío o táctil de los pilares anteriores de la faringe. Indicaciones: Respuesta faríngea tardía o ausente.

        • Estimulación gustativa: el bolo agrio facilita la respuesta deglutoria. Indicaciones: Accidentes cerebrovasculares, corea de Huntington.